Hay frases que uno se sabe de memoria sin haberlas comprobado nunca. «Tokio es la ciudad más poblada del mundo» era una de ellas. Lo fue durante décadas, y dejó de serlo en noviembre de 2025, cuando Naciones Unidas publicó su informe sobre urbanización mundial, cambió la forma de dibujar el contorno de una ciudad y reordenó la lista entera.
La nueva número uno es Yakarta, la capital de Indonesia, con casi 42 millones de habitantes. La segunda es Dacca, en Bangladés, con unos 37. Tokio queda tercera, con 33,4 millones.
El recorrido de Tokio cuenta la historia entera: era la primera del mundo en el año 2000, es la tercera en 2025 y Naciones Unidas la proyecta séptima en 2050, con unos 31 millones. No es solo que las demás crezcan más deprisa. Es que Tokio encoge: dentro de veinticinco años tendrá menos gente de la que tiene hoy.
Ahora bien, en ese vuelco hay dos cosas mezcladas y conviene separarlas. Una es real: Japón pierde población mientras las grandes urbes del sur de Asia crecen. La otra es de método: parte del cambio en la lista no ocurrió en el territorio, ocurrió en la definición. Y esa segunda parte casi nunca se cuenta.
Tres ciudades dentro de cada ciudad
Cuando alguien afirma que una ciudad tiene tantos millones de habitantes, la pregunta pertinente es qué ciudad exactamente. Porque dentro de cada ciudad conviven tres ciudades distintas, y las tres son legítimas.
La primera es el municipio: la frontera administrativa, una raya que alguien decidió hace mucho tiempo y que se hereda. La segunda es el área urbana: la mancha construida continua, el edificio pegado al edificio, sin que importe por dónde pase el límite municipal. La tercera es el área metropolitana: el mercado laboral, la gente que se desplaza a trabajar, y que incluye campos, pueblos y polígonos.
Barcelona lo ilustra mejor que ningún argumento. Como municipio tiene 1.686.208 habitantes. Como mancha construida continua, 5,49 millones. La misma ciudad, el mismo día, más de tres veces más gente. No ha pasado nada en el territorio: solo hemos movido la raya.
El criterio que Naciones Unidas adoptó en 2025 se llama Grado de Urbanización y funciona así: todo territorio contiguo que tenga al menos 1.500 habitantes por kilómetro cuadrado y sume 50.000 personas es una ciudad, ignorando las fronteras municipales. Es un criterio razonable y, sobre todo, comparable entre países, que es justamente lo que fallaba antes. Pero es distinto del que se usaba en 2018. Por eso cambió la lista.
De modo que las dos respuestas son ciertas a la vez. La ciudad más poblada del mundo es Tokio con la metodología de 2018 y es Yakarta con la de 2025. Y hay una tercera respuesta.
La ciudad de 69 millones de la que nunca has oído hablar
Un centro de estudios llamado Demographia publica cada año un inventario mundial de áreas urbanas construidas. En su edición de agosto de 2025, la primera de la lista no es Yakarta ni Tokio: es Cantón-Shenzhen, con 69.562.000 habitantes repartidos en 10.635 kilómetros cuadrados.
Eso es más gente que toda España, que tenía 49.128.297 habitantes a 1 de enero de 2025 según el INE. Veinte millones más que todo nuestro país, concentrados en una aglomeración cuyo nombre a casi nadie le suena.
Y no le suena porque no existe. Nadie es su alcalde, no aparece en ningún atlas, no tiene bandera. Lo que hizo Demographia fue mirar el delta del Río de las Perlas desde el satélite, comprobar que siete urbes chinas han crecido hasta tocarse sin dejar hueco de campo entre ellas y contarlas como una sola mancha continua.
Es una decisión defendible. Pero es una decisión. Y cambia el titular del mundo entero.
«Barcelona es la ciudad más densa de Europa»
Este es el otro tópico, y merece que lo desmontemos despacio porque tiene una parte de verdad.
Como municipio, Barcelona está muy arriba: 16.637 habitantes por kilómetro cuadrado. Pero medida como mancha construida real, baja a 5.119, y ahí queda por detrás de Londres (6.537), de Viena (6.219), de Atenas (5.766) e incluso de Málaga (5.361) y de Bilbao (5.317).
Hay más. Dentro de España, el municipio más denso ni siquiera es Barcelona: es L’Hospitalet de Llobregat, con 22.766 habitantes por kilómetro cuadrado, es decir, 282.299 personas en 12,4 kilómetros cuadrados. Para calibrar la cifra: Dacca, una de las megaciudades más apretadas del planeta, tiene 23.374 habitantes por kilómetro cuadrado. L’Hospitalet estaba a un pelo con el dato de 2024, y con la actualización de 2025 ya la ha adelantado.
Conviene hacer aquí una corrección antes de que la haga otro: Dacca no es la ciudad más densa del mundo. En esa misma tabla la superan Kinsasa (25.212) y Bombay (24.588). Lo que sí se sostiene es el orden de magnitud, y ya es lo bastante llamativo: un municipio del área de Barcelona vive más apretado que una megaciudad asiática.
El motivo de fondo es el denominador. La densidad es gente dividida entre superficie, y la superficie la elige quien dibuja el mapa. Barcelona municipio da 16.637 porque su término se acaba en la montaña y en el mar, y deja fuera precisamente a L’Hospitalet y a Santa Coloma, que son igual de densas o más. Como área urbana da 5.119, apenas por encima de Madrid, que da 5.104.
La densidad no describe la ciudad. Describe dónde pusiste la raya.
El mundo no vive en megaciudades
Este es el dato que más contradice la imagen mental que tenemos todos.
En el planeta hay 12.140 ciudades y solo 33 megaciudades, entendiendo por tales las de más de diez millones de habitantes. El reparto de 2025 completo son 33 megaciudades, 49 grandes de cinco a diez millones, 429 medianas de uno a cinco millones, 1.822 pequeñas de 250.000 a un millón y 9.807 muy pequeñas.
Traducido: el 96 % de las ciudades del mundo no llega al millón de habitantes. Las 33 megaciudades juntas albergan el 8 % de la humanidad. Y solo una de cada cinco personas del planeta vive en una ciudad de más de un millón.
Así que cuando se afirma que la mitad del mundo vive ya en megaciudades, el error es de un factor de seis. El mundo urbano no se parece a Tokio ni a Yakarta. Se parece muchísimo más a Lugo, a Cuenca o a Manresa.
Un extremo que sí es un extremo
Para terminar, un récord que no depende de dónde se ponga ninguna raya.
El asentamiento permanente más alto del mundo está en los Andes orientales de Perú, a unos 5.000 metros de altitud. Se llama La Rinconada, viven allí unas 50.000 personas y viven del oro. Cinco mil metros es más que cualquier cumbre de los Pirineos o de los Alpes. Y no hay agua corriente ni alcantarillado.
El análisis procede de la NASA, sobre una imagen del satélite Landsat tomada el 1 de agosto de 2019. Vale la pena dar la fecha por delante: en un poblado minero la población puede moverse mucho en pocos años.
La pregunta que vale por todas
Recapitulando: la ciudad más poblada del mundo es Yakarta, o Tokio, o Cantón-Shenzhen, según qué criterio se aplique. Barcelona es densísima como municipio y del montón como área urbana. La más densa de España es L’Hospitalet. Y el 96 % de las ciudades del planeta no llega al millón de habitantes.
La idea que conviene llevarse es que, en materia urbana, casi ningún récord es un hecho de la naturaleza. Es el resultado de una frontera que dibujó alguien, en algún momento, con algún criterio.
De manera que la próxima vez que le pongan delante el ranking de la ciudad más grande o más densa del mundo, basta con una pregunta: ¿dónde han puesto el borde? Con esa respuesta ya sabrá cuánto vale el titular.
Fuentes
- ONU DESA — World Urbanization Prospects 2025: Summary of Results (noviembre de 2025). desapublications.un.org
- Demographia — World Urban Areas, 20.ª edición (agosto de 2025). demographia.com
- INE — Censo Anual de Población 2025. ine.es
- Idescat — Indicadores de población de los municipios de Cataluña, a partir del Censo Anual del INE (2024). idescat.cat
- NASA Earth Observatory — The Highest Settlement in the World (15 de noviembre de 2019). science.nasa.gov
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